sábado, 5 de diciembre de 2009

Sobre el Gral. Peñaloza en el aniversario de su muerte.

Muero por mi patria

Fue un 12 de noviembre de 1863 que Ángel Vicente Peñaloza fue asesinado en Loma Blanca, en un pequeño refugio que usaban los vecinos de los llanos cuando los agarraba la noche tras la Yerra, en las tierras que fueran del hacendado Don Pablo Oros, su compadre y amigo. Allí fue sorprendido por los mismos criminales del bando que habían acabado unos años atrás con Facundo Quiroga.
Los historiadores y el tiempo se encargaron de intentar seguir la huella de este hombre que prácticamente protagonizo la ultima batalla en defensa de los bienes del pueblo y un gobierno que respondía a los poderes hegemónicos, que aun siguen siendo los mismos de siempre.
Pero después de tantas páginas escritas, tantos discursos, tantas miradas, tantos investigadores, que polemizaron durante décadas indistintas posturas acerca del Gral. Peñaloza, quizá dejaron de lado lo más importante. Todos los estudiosos de su vida se han preguntado que tenia este hombre que hacia que el pueblo, los campesinos, los hacendados, y esa gente ignota y sin nombre lo considerara su natural representante, su esperanza, su voz ante las injusticias.
Peñaloza, era un líder natural porque su honestidad no poseía afrentas, y esa condición probada en sus acciones por décadas llevo a que en su persona se depositara la suma de un poder que lo daba el pueblo, no se trataba solo de coraje y hombría, ni de testarudez, ni despotismo como luego algunos intentaron afirmar. Nobleza, carácter pero para buscar la verdad, para dar palabra y cumplirla.
Claro que hay que contextualizar siempre esta instancia de la historia, para comprender el significado por ejemplo de la palabra empeñada, algo que merece un capitulo aparte en la vida de los caudillos. Pero convengamos que la honestidad sigue teniendo sus mismos atributos pero que ya no forma parte de lo cotidiano, no hace falta que expliquemos porque.
La guerra librada por los últimos federales fue creando un compendio de mitologías rayanas al folklore, pero para los jóvenes que todavía no saben quien ha sido Peñaloza quizá sirva decirles que no crean todo lo que esta escrito sobre el caudillo, la mayoría de los libros producidos en los últimos años han mal interpretado su figura, por eso investiguen, indaguen, sean críticos y sobretodo piensen, intenten deducir hasta las ultimas consecuencias el porque de su destino, para que no sean llevados hacia cualquier parte.
En primer lugar Peñaloza fue partidario del federalismo desde siempre, no hay lugar para la duda. Fue amigo y soldado de Facundo Quiroga, éste a su vez fue soldado de San Martín y amigo de Rosas y éste a su vez fue el único que recibió el sable del libertador, tan amado, que lo acompañara en tantas campañas; sino hubiese sido al revés, nada habría confundido la tanta inteligencia del Gral. San Martín pues se lo hubiese ofrendado a Sarmiento, pero no fue así. La historia tiene sus luces que se encienden solo para algunos elegidos.
Muchos se han preguntado también cuales fueron las últimas palabras del Gral. Peñaloza al morir, y no fueron las que por décadas se dijeron, tras entregar su puñal, y ya sabiendo que seria ejecutado por el cobarde Irrazabal y su hueste de uruguayos, antes de desplomarse al suelo se escucho un grito desgarrador, el mismo que vociferaban los granaderos al caer en combate ¡Muero por mi patria!
Después llegaría el progreso, (no para nosotros obviamente) los trenes, y el saqueo, el frenesí por el oro, y el carbón de los ingleses, después vendría la hambruna y el sueño de los campesinos pobres de que Peñaloza resucitase. Seguramente su figura seguirá siendo usada por diferentes movimientos sociales, por historiadores oficialistas que buscan su minuto de fama, será involucrada su lucha con otras luchas que en realidad están muy distantes a su pensamiento, de eso se ha tratado en realidad de tergiversar, de embrollar, de engañar, hay muchos autores que ya lo intentaron desde sus escuetos discursos financiados por las mismas potencias que un día decidieron la muerte del caudillo.
Seguirán como un hecho inventando cosas que no fueron, como dignos discípulos de Sarmiento, y su frase preferida: miente, miente que algo quedara…
Unos años antes de su muerte en una carta que forma parte del archivo personal de sus descendientes fechada en Chile dirigida a una de sus hijas, Pablo Oros señala en un fragmento lo que muy pocos se atreven a avistar: Hija, Creo que todavía ha de pasar mucho tiempo sin que nada de lo que se diga de Chacho sea como dicen. Estos, los de fuera se la tenían jurada porque no había quien amara tanto estas tierras como tu padrino. Nunca olvides lo que hoy te digo. No conocí en mi vida hombre mas honrado, más justo y sin codicia. Ahora salen ha decir cualquier cosa para pisotear su nombre, dicen que los federales éramos unos salvajes, brutos, y lo dicen para desorientar a la gente. Uno tiene que defender y respetar hasta la muerte su país, porque esta tierra le dio de comer a nuestros hijos, esta tierra nuestra es el pan, el agua, la vida, y si nos la quitan no somos nada, el Chacho querida Charito, fue un patriota y no creo que vuelva a nacer alguien como él. Guarde usted en la memoria que un federal es un patriota, un viejo soldado del ejercito libertador, que no tiene mas grande honor que morir por su Nación.

Bibliografía

* Fermín Chávez - Gral. Ángel Vicente peñaloza El Chacho- Edit Crisis-Bs. As- 1975
* J. Cáceres Freyre- Iconografía de Peñaloza- Conmemoración de los Cien Años de la Muerte del Gral. Edit B. A. año 1963.
* José Hernández – Vida del Chacho. -Edit. Centro Editor de América latina- Colección Biblioteca Argentina Fundamental- Bs. As - año 1967.
* E. Xera y González- Historia de la republica Argentina Desde el Gobierno del Gral. Viamonte Hasta Nuestros Días. Tomo I- Edit. Juan Roldan y Cia.- Bs. As.-año 1926.
* Félix Best – Historia de Las Guerras Argentinas, de la Independencia, Internacionales, y con El Indio – Bs. As- Año 1967.
* León Pomer- El Soldado Criollo- Edit. B. A- 1971.
* Leoni Houssay y Bonifacio del Carril- iconografía del Garl. San Martin. Edit. Emece. Bs. As. 1971.
* Archivo Gral. De La Nación- Diarios de un Soldado- Bs. As. Año 1960.
* Revista de La Biblioteca Nacional- las Montoneras del Caudillo Ángel V. Peñaloza- El Chacho Nro. 25 y 26.
* Mclynn, F. J - The Montoneros Risings in Argentina During the Eighties – Sixties- Canadian Journal Of History 1 de abril 1980.
* Archivo, Cartas y documentación personal descendientes de Pablo Oros.

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