Hay señales del presente que solo pueden entenderse desde el pasado, he ahí la historia que debe ser un ejercicio permanente, cotidiano que nos lleve hacia nuestro propio centro, nuestro origen, nuestra razón de ser como somos un tanto aferrados a las antiguas usanzas de las cuales aun no podemos escapar.
Quizá como un ejercicio para comprendernos a nosotros mismos sea necesario acércanos a los años posteriores a la fundación y deducir el aporte de las ordenes religiosas que indiscutiblemente erigieron una manera de pensar, de existir desde la complejidad de un Dios omnisciente por eso es fundamental que ahondemos en estas primeras ordenes religiosas que se establecieron en la provincia Dominicos, Franciscanos, Jesuitas, y Mercedarios comenzaremos con los Dominicos que es una orden fundada en 1214 por Santo Domingo de Guzmán en Toulouse, Francia, tenían por finalidad contrarrestar las herejías de ese tiempo, por medio de la predicación, la instrucción y los ejemplos de mesura.
Domingo de Guzmán nació en 1170 en Caleruela, Burgos. Hacia 1196 se convirtió en canónigo de La Catedral del Burgo de Osma (Soria) España, pero es en 1203 cuando comienza su misión religiosa tras un viaje a Roma, mas tarde el vaticano le cederá una propiedad, residencia, y templo en donde comienza junto a su monjes su vida de ayuno, penitencia, oración, estudio, y predicación, ya en 1206 funda el convento para mujeres.
Domingo de Guzmán insistía con que solo el estudio y la educación podía cambiar el rumbo de los hombres, por eso les obligaba a sus frailes a cursar teología en la Universidad de Paris y derecho canónico en Bolonia. Tras formar 19 prioratos en diferentes ciudades y establecer su orden en Alemania, Inglaterra, Hungría y Escandinavia, lo sorprenderá la muerte en el 1221 durante una campaña misionera en el norte de Italia. Fue canonizado en 1243.
En La Rioja la Orden de padres predicadores ya existía hacia el año 1623. Francisco Robledo y su mujer Isabel Verdugo donan sus bienes para la institución de una capellanía a favor del convento. Según consta en actas el vicario del convento Padre Gabriel Hernández y los frailes, pedro Gutiérrez y Alonso de Úbeda le otorgan su consentimiento a la ofrenda. El 13 de mayo de 1623 Don Pedro Ramírez de Velasco, hijo del fundador de la ciudad asume el compromiso de construir bajo su costa la iglesia, para ello traerá indios de su encomienda desde Famatina, quienes en definitiva serán los encargados de transportar las pesadas piedras que de alguna manera formaran una edificación casi indestructible al paso del tiempo, convengamos que es el único edificio que sigue en pie desde la época de la fundación, como dato curioso Ramírez de Velasco (hijo) siendo el artífice de la construcción del templo obtiene el privilegio de que a su muerte sea sepultado en el templo mayor, en su testamento fechado en La Rioja el 29 de febrero de 1648 dice entre otras prerrogativas que su cuerpo sea sepultado con el habito o túnica a la usanza de los Franciscanos en la sepultura que tengo señalada en Santo Domingo, sin embargo hoy en día se ignora cual fue el paradero del sepulcro del llamémosle mecenas e hijo del Fundador. En cuanto al templo su nave principal consta de 35 mts. de largo por 7 de ancho, se utilizaron pilastras de 1, 25 mts., recurriendo al estilo mudéjar como son los cuadrales (Trabas de maderas cruzadas a 45º), sin embargo a lo largo de los siglos el interior del templo fue modificándose lógicamente, pero tanto en sus muros de piedra, como en el trabajo en las maderas de la puerta principal, de algarrobo tanto el dintel como las jambas con sus bajorrelieves de fondos planos puede observarse la majestuosidad de la arquitectura de aquel tiempo.
Tenemos que recordar que esta iglesia colonial, a propósito fue la primera del país, además paralela a esta se habían construido 15 celdas, de adobe y techos de cañizo, barro y tejas, las galerías ocupaban tres caras del patio que por aquel entonces media unos 50 metros de largo, claro que el paso del tiempo termino por devorarse estas celdas que fueron reemplazadas desde el siglo XIX con nuevas construcciones y con un terreno de dimensiones menores.
En la actualidad y continuando con la antigua tradición de los Dominicos por la educación, el Museo del Convento que fuera inaugurado allá por el año 2.000 y que por falta de medios haya tenido que cerrar, volverá a abrir sus puertas gracias a las gestiones que a llevado adelante el querido Fray Amado, religioso responsable del Convento con el municipio. Allí podrán observarse algunas de las mejores piezas de arte sacro que han conformado prácticamente la historia del convento como asimismo una manta que perteneciera al Gral. Chacho Peñaloza entre otras reliquias. En dialogo con el religioso nos dijo que aguarda a que muy pronto se termine la remodelación de una sala, con su adecuada iluminación y aunque no hay una fecha determinada anhela que puedan estar concluidos los trabajos muy pronto para inaugurar en vacaciones de invierno. También quiere que este museo aunque privado se una al itinerario turístico cultural de la provincia. Dicho Museo nos comenta Fray Amado llevara el nombre de Sor Leonor de Santa Maria Ocampo religiosa nacida en La Rioja, Famatina el 15 de agosto de 1841, fue monja del monasterio de Santa Catalina de Siena de Córdoba, quien a pesar de vivir bajo grandes sacrificios a fines del siglo XIX se distinguió por su generosidad, su fraterna caridad sobretodo para con los mas necesitados.
Hablar de nuestra historia colonial es de alguna manera avistar los cimientos por los cuales fue tomando forma nuestra idiosincrasia y por lógica este pequeño lugar del mundo despertó a un carácter, con significado propio, a un entramado de acontecimientos que todavía no podemos deducir del todo, resta que cada uno de nosotros sin importar si las autoridades lo hacen o no, desde la posición que ocupe como ciudadano pueda al menos interesarse por proteger y revelar este nuestro invalorable patrimonio histórico-cultural.
Bibliografía
* Sor Leonor de Santa Maria Ocampo o.p
Fray Contardo Miglioranza
Monasterio Santa Catalina de Siena.
Ed. Impr. Matur – Córdoba. 2001
* La Rioja – Su Patrimonio Artístico.
Ramón Gutiérrez, Maria Viñuales, Gutiérrez Zaldívar.
Ed. Zurbarán Ediciones. Bs. As. 1998
*Armando Raúl Bazán
Historia de La Rioja
Ed. Plus Ultra.
Bs. As. 1979
*Planes para La Rioja Colonial – Investigaciones y Ensayos
Félix Luna
Academia Nacional de Historia. Bs. As. 1978
*Miguel Ángel Medina
Los Dominicos en América Latina
Ed. Madfre. Madrid 1994.
Quizá como un ejercicio para comprendernos a nosotros mismos sea necesario acércanos a los años posteriores a la fundación y deducir el aporte de las ordenes religiosas que indiscutiblemente erigieron una manera de pensar, de existir desde la complejidad de un Dios omnisciente por eso es fundamental que ahondemos en estas primeras ordenes religiosas que se establecieron en la provincia Dominicos, Franciscanos, Jesuitas, y Mercedarios comenzaremos con los Dominicos que es una orden fundada en 1214 por Santo Domingo de Guzmán en Toulouse, Francia, tenían por finalidad contrarrestar las herejías de ese tiempo, por medio de la predicación, la instrucción y los ejemplos de mesura.
Domingo de Guzmán nació en 1170 en Caleruela, Burgos. Hacia 1196 se convirtió en canónigo de La Catedral del Burgo de Osma (Soria) España, pero es en 1203 cuando comienza su misión religiosa tras un viaje a Roma, mas tarde el vaticano le cederá una propiedad, residencia, y templo en donde comienza junto a su monjes su vida de ayuno, penitencia, oración, estudio, y predicación, ya en 1206 funda el convento para mujeres.
Domingo de Guzmán insistía con que solo el estudio y la educación podía cambiar el rumbo de los hombres, por eso les obligaba a sus frailes a cursar teología en la Universidad de Paris y derecho canónico en Bolonia. Tras formar 19 prioratos en diferentes ciudades y establecer su orden en Alemania, Inglaterra, Hungría y Escandinavia, lo sorprenderá la muerte en el 1221 durante una campaña misionera en el norte de Italia. Fue canonizado en 1243.
En La Rioja la Orden de padres predicadores ya existía hacia el año 1623. Francisco Robledo y su mujer Isabel Verdugo donan sus bienes para la institución de una capellanía a favor del convento. Según consta en actas el vicario del convento Padre Gabriel Hernández y los frailes, pedro Gutiérrez y Alonso de Úbeda le otorgan su consentimiento a la ofrenda. El 13 de mayo de 1623 Don Pedro Ramírez de Velasco, hijo del fundador de la ciudad asume el compromiso de construir bajo su costa la iglesia, para ello traerá indios de su encomienda desde Famatina, quienes en definitiva serán los encargados de transportar las pesadas piedras que de alguna manera formaran una edificación casi indestructible al paso del tiempo, convengamos que es el único edificio que sigue en pie desde la época de la fundación, como dato curioso Ramírez de Velasco (hijo) siendo el artífice de la construcción del templo obtiene el privilegio de que a su muerte sea sepultado en el templo mayor, en su testamento fechado en La Rioja el 29 de febrero de 1648 dice entre otras prerrogativas que su cuerpo sea sepultado con el habito o túnica a la usanza de los Franciscanos en la sepultura que tengo señalada en Santo Domingo, sin embargo hoy en día se ignora cual fue el paradero del sepulcro del llamémosle mecenas e hijo del Fundador. En cuanto al templo su nave principal consta de 35 mts. de largo por 7 de ancho, se utilizaron pilastras de 1, 25 mts., recurriendo al estilo mudéjar como son los cuadrales (Trabas de maderas cruzadas a 45º), sin embargo a lo largo de los siglos el interior del templo fue modificándose lógicamente, pero tanto en sus muros de piedra, como en el trabajo en las maderas de la puerta principal, de algarrobo tanto el dintel como las jambas con sus bajorrelieves de fondos planos puede observarse la majestuosidad de la arquitectura de aquel tiempo.
Tenemos que recordar que esta iglesia colonial, a propósito fue la primera del país, además paralela a esta se habían construido 15 celdas, de adobe y techos de cañizo, barro y tejas, las galerías ocupaban tres caras del patio que por aquel entonces media unos 50 metros de largo, claro que el paso del tiempo termino por devorarse estas celdas que fueron reemplazadas desde el siglo XIX con nuevas construcciones y con un terreno de dimensiones menores.
En la actualidad y continuando con la antigua tradición de los Dominicos por la educación, el Museo del Convento que fuera inaugurado allá por el año 2.000 y que por falta de medios haya tenido que cerrar, volverá a abrir sus puertas gracias a las gestiones que a llevado adelante el querido Fray Amado, religioso responsable del Convento con el municipio. Allí podrán observarse algunas de las mejores piezas de arte sacro que han conformado prácticamente la historia del convento como asimismo una manta que perteneciera al Gral. Chacho Peñaloza entre otras reliquias. En dialogo con el religioso nos dijo que aguarda a que muy pronto se termine la remodelación de una sala, con su adecuada iluminación y aunque no hay una fecha determinada anhela que puedan estar concluidos los trabajos muy pronto para inaugurar en vacaciones de invierno. También quiere que este museo aunque privado se una al itinerario turístico cultural de la provincia. Dicho Museo nos comenta Fray Amado llevara el nombre de Sor Leonor de Santa Maria Ocampo religiosa nacida en La Rioja, Famatina el 15 de agosto de 1841, fue monja del monasterio de Santa Catalina de Siena de Córdoba, quien a pesar de vivir bajo grandes sacrificios a fines del siglo XIX se distinguió por su generosidad, su fraterna caridad sobretodo para con los mas necesitados.
Hablar de nuestra historia colonial es de alguna manera avistar los cimientos por los cuales fue tomando forma nuestra idiosincrasia y por lógica este pequeño lugar del mundo despertó a un carácter, con significado propio, a un entramado de acontecimientos que todavía no podemos deducir del todo, resta que cada uno de nosotros sin importar si las autoridades lo hacen o no, desde la posición que ocupe como ciudadano pueda al menos interesarse por proteger y revelar este nuestro invalorable patrimonio histórico-cultural.
Bibliografía
* Sor Leonor de Santa Maria Ocampo o.p
Fray Contardo Miglioranza
Monasterio Santa Catalina de Siena.
Ed. Impr. Matur – Córdoba. 2001
* La Rioja – Su Patrimonio Artístico.
Ramón Gutiérrez, Maria Viñuales, Gutiérrez Zaldívar.
Ed. Zurbarán Ediciones. Bs. As. 1998
*Armando Raúl Bazán
Historia de La Rioja
Ed. Plus Ultra.
Bs. As. 1979
*Planes para La Rioja Colonial – Investigaciones y Ensayos
Félix Luna
Academia Nacional de Historia. Bs. As. 1978
*Miguel Ángel Medina
Los Dominicos en América Latina
Ed. Madfre. Madrid 1994.
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